Etiqueta: Tolerancia a la frustración

¿Qué es el temperamento?

Todos hemos oído hablar del temperamento y entendemos que es un concepto que tiene que ver con la personalidad, con la forma de ser de cada uno. El temperamento es algo que se relaciona con las bases biológicas de la personalidad (genética), es algo con lo que nacemos.
Diferentes expertos se han atrevido a hablar acerca del temperamento, y han visto que el temperamento se relaciona con las diferencias individuales, es decir, con las diferencias que hay entre la forma de actuar o de reaccionar de uno y de otro en diferentes situaciones. El temperamento tiene la función de procesar la información que viene del exterior y regular y controlar las conductas. Se podría decir que su función principal es la regulación de las propias conductas, el control sobre ellas y la forma de expresarlas.
Se trata de un término muy amplio que está relacionado con las distintas dimensiones de la conducta, entendidas de manera individual, que surge cuando los niños son pequeños y representa la base de lo que será su futura personalidad. Es relativamente estable en el tiempo, aunque puede verse modificado en sus manifestaciones por la influencia de su entorno, especialmente por medio de las prácticas educacionales de los padres.

En resumen, podemos entender el temperamento como la respuesta a los cambios del entorno (como reaccionamos) incluidas nuestras reacciones corporales (sudores, palpitaciones…), el miedo y la inhibición ante lo nuevo, la impulsividad, el ánimo positivo o negativo, el nivel general de actividad, la atención constante y la autorregulación.

Especial interés tiene la influencia de los estilos educativos en cuanto a la formación del temperamento. Se pueden identificar tres estilos básicos de educación de padres hacia sus hijos: Hay más…

Los niños pequeños y las nuevas tecnologías

Hasta hace unos años hablar de niños pequeños y nuevas tecnologías parecía algo imposible. Era como si no se pudiesen usar esas dos palabras juntas en una frase dado que los niños muy pequeños no tenían acceso a ellas.
Actualmente, con el boom de las tabletas y los móviles inteligentes el acceso a las nuevas tecnologías está a la mano de cualquiera y parece que especialmente a la mano de los más pequeños.
No queremos ser tremendistas porque está claro que el uso de las nuevas tecnologías es algo que tendremos que ir integrando en la educación de los más pequeños pero hay ciertas cuestiones que deberíamos tener en cuenta.

Serge Tisseron, psiquiatra francés, habla de cuatro etapas en el uso de las pantallas. Éstas etapas abarcan tramos de edad hasta los 3, 6, 9 y 12 años. Según Tisseron lo recomendable sería que los niños hagan un determinado uso de las pantallas en cada una de las etapas y los recomendado en la etapa de cero a tres años es que tengan el menor contacto posible o incluso ningún contacto con pantallas.

¿Por qué esta reticencia de los expertos a que los niños pequeños no tengan contacto con las tabletas, móviles y ordenadores? Hay más…

Emocio CAMP: campamento urbano para el desarrollo emocional de niños y niñas

Cada semana trabajaremos un tema mediante la imaginación, el juego y la relajación. Aprenderemos a relacionarnos con los demás, controlar nuestras emociones y querernos y cuidarnos a nosotros mismos.

Beneficios del aprendizaje de habilidades sociales en EmocioCAMP:

 

  • En ambiente lúdico, la relación social es diferente a la escolar, es más espontánea. En este entorno, aprenderemos normas sociales, empatía y compañerismo.
  • Podremos extraer experiencias positivas de las relaciones entre iguales, que nos servirán para desarrollar el optimismo y la confianza en nosotros mismos.
  • Las relaciones sociales favorecen actitudes de resolución de conflictos de manera práctica y positiva.
  • Descubriremos las consecuencias de nuestros actos sobre los demás, favoreciendo la asertividad.

  Hay más…

Redimensionar un problema

Cada vez que nos enfrentamos a un problema, una situación conflictiva o algo que nos preocupa lo hacemos de manera diferente según en qué lugar coloquemos esa situación respecto a nosotros mismos. Puede ser algo que está dentro de nuestra zona de control y entonces, sin necesidad de nadie más, podré solucionarlo solo. Puede ser algo que no controlo pero está en nuestra zona de influencia y por tanto, con la ayuda de alguien -un mediador, un experto,..- podré gestionarlo. O puede ser algo que escapa totalmente a nuestra zona de control y por tanto, en este nivel, poco me queda salvo la aceptación. Dónde situemos cada cosa depende de nuestra capacidad para evaluar en qué zona está la situación a la que nos enfrentamos.

Leer más

Los talentos y la autoestima

La autoestima de los niños es siempre un tema preocupante para los padres. A la mayoría les inquieta que su hijo tenga una sana autoestima, a muchos, que su autoestima sea débil y se vaya a ver afectada ante la más mínima contrariedad, a otros les preocupa que el niño tenga un estima «exagerada» y que resulte pedante o se de aires de superioridad,…

Lo primero que tratamos de aclarar es que nunca se tiene una autoestima «exagerada». Alimentar el amor propio o el aprecio por uno mismo nunca se hace en demasía.

Lo que algunos padres interpretan como pedantería o superioridad de sus hijos, muchas veces es una máscara que utilizan los niños cuando su autoestima es baja. A este fenómeno se le llama «autoestima sobrecompensada». Hay más…

Últimos Artículos

Redes sociales e imagen corporal

La existencia de un ideal de belleza en la sociedad, tan establecido y compartido socialmente, implica una presión importante …

Terapia asistida con perros y TDAH

La terapia asistida con animales es un tipo de terapia que, desde hace algún tiempo, está cobrando una gran importancia …

El vínculo prenatal durante el embarazo

¿Qué es el vínculo prenatal? Es el lazo emocional que se desarrolla entre los padres y el bebé mientras está en el útero …