Los chicos entre los 11 y los 19 años atraviesan un momento difícil donde deben afrontar grandes cambios. Los padres también tienen que adaptarse al hecho de que sus niños ya no lo son tanto y muchas veces están desorientados y perdidos.
Para trabajar con adolescentes, aitta propone un tratamiento integrador que ayude a los chicos de esta edad a convertirse en el adulto que quiere ser ayudándole a manejar situaciones complejas y favoreciendo un mayor autoconocimiento de sus emociones que le permita afrontar los retos futuros con una buena autoestima. Para alcanzar estos objetivos, la psicoterapia suele ser lo más adecuado.













